HISTORIA

Padre Esteban Pernet

Corre el año de 1865, está en plena industrialización Europa y en Paris, un hombre: Esteban Pernet, sacerdote agustino de la asunción, viendo la miseria y abandono de la clase obrera, pide a un grupo de mujeres y entre ellas, Antonieta Fage, una mujer obrera y dedicada a servir a los pobres, que atiendan a estas familias que habitan en los sectores populares. Las Hermanitas nacen en el ámbito de lo laical, como una organización de mujeres para contrarrestar las injusticias que deja a su paso la industrialización.

 

Organizadas y reconocidas como comunidad religiosa, Ellas, junto con el Padre Pernet, no descuidan el trabajo con las y los laicos y es así como contribuyen a la organización  de los círculos obreros, las cofradías y los voluntariados para las Señoras de Paris. La relación entre unos y otros es la de compartir la misión, la reflexión, los escritos y las acciones que se hacen en favor de las familias pobres y obreras de Paris. 

 

 

 

Las hermanitas en Estados Unidos

Como se puede intuir, la presencia de las y los laicos esta dada desde el comienzo de los orígenes de la comunidad, y en este caminar de 140 años, que las ha llevado a los más diversos lugares del mundo, allí donde los pueblos siguen viviendo condiciones de miseria, injusticia, abandono, exclusión; los laicos y las laicas hemos estado presente. Algunas mujeres han asumido como opción de vida ser hermanitas; otros y otras una vida matrimonial consagrada al servicio de los desfavorecidos y otros desde su soltería estamos vinculados a proyectos que nos mantiene en fidelidad con lo aprehendido con las hermanitas.

 

 

A manera de conclusión, podríamos decir que todas y todos aquellos que hemos sido tocados por el AMOR DE DIOS a través del testimonio de estas mujeres, estemos donde estemos, sabemos que nuestro compromiso con el mundo de hoy es hacer visible el reino de justicia y amor, que pregonara aquel carpintero hace muchos años allá por Galilea, y que hoy se hace más necesario, pues se acrecienta cada vez más los abismos entre los pueblos pobres y los ricos y por eso estamos convencidos que otro mundo es posible, otro mundo es necesario.