Charla de Federico Carrasquilla

A la Comisión del laicado y otras personas, 22 de Marzo de 2010 en Villatina

en Villatina

Como enfocar hoy el trabajo en medio pobre. Existen los pobres, lo otro es concepto. Se habla del pobre como mendigo e incapaz. Esta ha sido la identidad del pobre. El pobre es el que no es; según eso, el que carece de bienes materiales o morales. Todos tenemos identidad. Tenemos idea de que al pobre le roban el salario, lo explotan pero también su identidad y su dignidad.

La humanidad funcionó igual hasta los 60, Allí empezó otra cosa. Lo malo de hoy ha existido siempre, pero no lo veíamos. El problema primero es que nos cambiaron el mundo.

Por qué hablar de hoy

Cómo mirar al pobre y la pobreza.

Consecuencias para el trabajo enmediopo0pular.

 

  1.  Porque hablar de hoy

La humanidad tiene unos 100.000 años, del mico al hombre. La humanidad funcionaba desde arriba, y el hombre, ser racional funcionaba con la razón. La razón mostró que era poderosa. En un momento eso estalló, aunque había empezado desde el siglo XIV y el XVIII, ya se veían otras cosas importantes. En el 60 estalló, entramos en época de cambio: Concilio Vaticano II, Revolución de Mayo 68 en Francia, Europa. Se dijo no es época de cambio, sino cambio de época. Hoy el pesimista es el optimista porque hubo cambios de época, Cambio sin preparación. Lo bueno de hoy es que entendemos qué es, pasamos al polo opuesto: de arriba a abajo, de la razón al corazón. Fue un cambio sin anuncio, ni preparación. En la casa antes hablaba el papá, hoy el muchacho. Por la razón se llega a la inteligencia, pero a la persona se le llega por el corazón.

El hombre es relacional, eso lo distingue del animal. Nacemos de un encuentro   de amor del hombre y la mujer y si no es por amor, la persona nace herida.

Antes de ser racional, soy relacional. Hoy se cambio de punto de partida, pero el mundo antiguo sigue vivo.

Estoy en la comunidad Lucas 6, 12 Jesús hizo primero discípulos y luego apóstoles. La actividad fue después.

Hoy el trabajo con el pobre es de otra manera. No se puede mirar como antes.

Síntoma es lo que aparece, diagnóstico es lo que hay en el fondo. Pobre se ha enfocado con el esquema A: el que carece de bienes y esa es la definición ordinaria espontánea. Toda carencia es mala y hay que quitarla, eso ha marcado el trabajo con el pobre, quitarle las carencias

En 1850 la proporción de rico a pobre era 1 a 3, hoy es de 1 a 80 El rico de hace 100 años es igual al pobre de hoy. No p había marca de clase El pobre se integraba al mundo rico. La muchacha de servicio, era una mas de la casa y el trabajador igual

Hoy el pobre visto como carencia es la mirada sociológica, que no es verdadera, y que no se puede olvidar, sino espiritualizamos todos. Es grave seguir pensando en el pobre así. Al pobre se lo quitó la identidad y la dignidad, porque la carencia no da identidad. El pobre fuera de su ambiente se siente mal, porque no tiene identidad. Que el pobre recobre su identidad y dignidad de pobre, no interesa que tenga cosas,

 

Porque vale, tiene derecho a tener cosas, tiene derecho a educación per lo malo es que tiene como modelo al rico, eso es fatal. Hay que beber de su propio pozo.

Cómo entender con ese concepto de pobre, la pobreza de Jesús. No se puede ser como los pobres en lo sociológico, no se puede escoger lo mal, la carencia. Lo original de Jesús no es que trabajó con los pobres sino que fue pobre. Juan 5 Jesús no se vistió   de pobre, se hizo pobre.

La manera antropológica es otra manera de ver al pobre, Pobreza espiritual y material es mentira, el hombre es a la vez espiritual y material. Otra manera de verlo, no es dejar de lado las carencias, eso sería espiritualizar, sino mirar la manera de ser persona que producen las carencias. La mirada sociológica es según el puesto en la sociedad, y siempre habrá desigualdades.

Las carencias pueden producir una manera de ser persona, partir de la vida, de un una manera de ser persona. Un portero ve la vida de una manera. Toda manera de ser persona tiene algo positivo y algo negativo. El profesor es distinto del portero. Hoy no hay desigualdad, hay diferencias, el portero no es como el profesor, pero tienen una manera de ser persona. Por ser pobre tiene una serie de valores y cosas que lo destruyen. Por ser pobre es solidario, tiene capacidad de resistencia, eso es lo que le quitan al pobre los marxistas, se lo quitan para poderlo echar contra el rico.

Pensar como pobre es pensar con los valores humanos, no es que todos son positivos también hay negativos.

El Reino se realiza cuando el pobres vive sus valores, la destrucción del pobre no vale nada no sabe, no puede en realidad tiene otras cosas, puede otras casos,

Jesús fue pobre porque vino para todos. Nació pobre y murió en cruz, Nació en un pesebre porque allí podían ir todos, Jesús luchó contra las carencias, no por las carencias sino por lo que las carencias tienen de destructor, y pide la fe y hace el milagro. Jesús buscó que el pobre fuera sujeto, no que tuviera comida.

El puesto del pobre es universal. Recobrar la identidad y dejar al pobre el orgullo de ser pobre, y el rico hacerse como el pobre. Los bienes sirven en cando me hagan persona. Ser pobre sociológicamente, no antropológicamente si, por ser pobre  tengo valores que no me hacen superior pero que son humanos.

 

Mensaje de Pascua

 

 

 

 

Mensaje de Pascua 2010

 

 

 

“No tengáis miedo. Buscáis a Jesús Nazareno, el crucificado. Ha reucitado, no está aquí (...) Pero id a decir a sus discípulos y a Pedro que irá delante de ellos a Galilea. Allí lo verán...” (Mc 16, 6-7)

El relato de Marcos se sitúa entre el sábado por la tarde y el primer día de la semana al amanecer. Las mujeres van en busca de Jesús muerto, quieren volver a verlo, ungir su cadáver, es lo único que pueden hacer por él, terminar los ritos funerarios que no pudieron hacer por la premura del sábado.

Sin embargo en este paso del sábado al primer día de la semana la mujeres han de cambiar su proyecto. El sepulcro está vacío, y son invitadas a salir, a ir a Galilea donde encontrarán al que buscan. Son enviadas a dar la noticia a Pedro y los demás discípulos.

 

 

¡Él les precede en Galilea, el crucificado! ¡Resucitado lo encontrarán en Galilea!

Buscar a Jesús Nazareno, el crucificado, es la actitud fundamental del verdadero discípulo. En el crucificado se nos revela lo que significa ser Hijo. Jesús el Hijo, el Mesías, se ha entregado sin retener nada para sí mismo, en Él se nos revela en plenitud quien es Dios: el que se despoja sin cesar para darse a través del amor.

En Jesucristo contemplamos a aquel que ha vivido entre nosotr@s, como nosotr@s, un hombre que ha comido y bebido, que se ha cansado, que ha tenido sed, que no ha sido comprendido, que ha sido calumniado, traicionado, un hombre que al entrar en su pasión ha expresado; “mi alma está triste hasta la muerte”. Jesús ha experimentado la angustia absoluta que nada ni nadie puede consolar. Ha conocido y vivido antes de morir la angustia de la muerte. Lo cotidiano, el peso del sufrimiento de nuestros pueblos, el mal siempre presente, nos dan razones para sumergirnos en la desesperanza ante nuestra impotencia para hace surgir la vida. Con Cristo dejemos que todas estas realidades nos afecten y saquemos nuestra fuerza de la gracia de su Resurrección. Es la fuerza que nos permite no abandonar ante un desastre. Creemos que los acontecimientos difíciles, dolorosos, no nos aniquilarán jamás si los vivimos con la confianza en el Dios de la Vida.

 

 

“Había también unas mujeres mirando desde lejos, entre ellas, María Magdalena, María la madre de Santiago el menor y de José, y Salomé, que le seguían y le servían cuando estaba en Galilea, y otras muchas que habían subido con él a Jerusalén”

(Mc 15,40-41)

 

Marcos nos dice que las mujeres le seguían, le servían y subieron con él a Jerusalén. Estos verbos describen la vida del discípulo que está marcada por el seguimiento, el servicio y la fidelidad.

 

 

Encontrar al resucitado en Galilea es descubrirlo en la vida cotidiana, en los lugares donde nos movemos, en los encuentros y relaciones que tenemos, allí donde somos enviad@s para continuar su misión. Es en Galilea donde nos encontramos también con los crucificados de este mundo, en ellos descubrimos el rostro sufriente del Nazareno. Pero también es en Galilea donde encontramos al Resucitado que nos precede. La mirada contemplativa es capaz de traspasar la dureza de la Cruz y reconocerle en los pequeños gestos de entreayuda, de solidaridad, en los pequeños brotes de vida y crecimiento de las personas... etc. En todo lo que vivimos el Resucitado nos precede, está junto a nosotr@s.

 

 

Cristo resucitado viene a nuestro encuentro, nos levanta de nuestra postración, nos alienta con su Espíritu. “La creación entera gime hasta el presente y sufre dolores de parto” (Rm 8, 22) Al comienzo de este año hemos visto como la vida de millones de Haitianos ha cambiado en un instante, el terremoto devastador ha arrasado una gran parte de la capital. Seguidamente también hemos visto un pueblo entero vivir su fe en la Resurrección... Los Haitianos veían la mano de Dios en cada superviviente del terremoto. Su confianza ha sido inquebrantable a pesar de todo. Ellos sabían que Dios estaba con ellos, que vendría en su ayuda y era todo un pueblo que alababa a Dios desde lo más profundo de su noche...

 

 

Nosotr@s al celebrar la Pascua podemos estar segur@s que el Espíritu de Jesús es el dinamismo que nos guía. Él sabe que buscamos una vida nueva y quiere que tengamos esta vida.

 

 

 

“Ve, con la fuerza que te anima...

¿No soy yo quien te envía?... Jc 6,14

Enviadas en misión, Hermanitas y Laicos,

en un mundo en cambio,

construyendo una familia universal,

signo del Reino de Dios.”

 

 

Es el tema de nuestro próximo Capítulo General. Mujeres y hombres enviad@s en misión, cada un@ a partir de su identidad vocacional para el servicio de la misión que “nace de las entrañas de Dios Padre y se realiza a través del Hijo y del Espíritu Santo” (Documento capitular)

La fuerza del resucitado a través de su Espíritu nos envía a transmitir al mundo su amor, su compasión, su energía. “Sin mi nada podéis hacer” decía Jesús. Es la fuerza del resucitado la que ha de encender nuestros corazones para estar dispuestas a cambiar, a servir en un nuevo lugar donde la misión se torne más urgente y necesita más de nuestra colaboración. Es la fuerza del Resucitado la que nos ayuda a vivir el momento presente como un Kairós, tiempo de Dios.

“Cuando nuestro corazón se halla vacío de todo lo que no vale nada, cuando la herida es bien amplia, cuando su 4

 

puerta está abierta de par en par, entonces, el espíritu de Nuestro Señor viene a nosotras y nos transforma en su amor. Así se traspasa nuestro corazón.” (Perfiles I pag 73-74)

“En la humanidad de Jesucristo la vida y la muerte se encontraron y enfrentaron en un terrible y asombroso combate. (...) Nuestro Señor, al tomar sobre Sí la muerte, la venció. El está vivo, y nos transmite su vida, que será nuestra un día.... El triunfo de la resurrección del Señor es el fundamento de nuestra fe y de todas nuestras esperanzas.”

(Perfiles I pág 65-66)

El Consejo General

 

Los laicos, laicas y hermanitas Amigos de la Asunción

Proyecto Amigos Laicos (as) de la Asuncion
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